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La Escuela
Asamblea y Congresos Ordinarios

XXV Congreso Ordinario de la EOL
 

Palabras del Presidente entrante, Fabián Naparstek
27 de Noviembre de 2015

Queridos Amigos,

Cuando entré al Consejo tenía la Teoría de Turín en mi cabeza. Necesitaba una brújula para saber a donde ir, como orientarme, como avanzar en algo que era totalmente inédito para mí. El consejo vela por la buena marcha de la Escuela; así dice nuestros estatutos. Se entiende que eso dice mucho, y poco a la vez, respecto de cómo orientarse.

Sin embargo, Miller nos desafía a intentar que en una escuela todo sea de orden analítico y que eso se traduzca en acontecimientos de Escuela (conversaciones que sean acontecimiento de escuela, jornadas, publicaciones, etc.). En efecto, lo entiendo como un desafío imposible. No todo va a ser de orden analítico, pero se puede apuntar hacia allí. Pues bien, eso es lo que pensaba antes de entrar. Hoy, luego de tres años de Consejo aprendí algo de un orden novedoso para mí. Estar en el consejo es una práctica. Algo así plantea Aníbal Leserre en su texto "Intranquilidad"[1]. En este sentido, lo que aprendí no es algo acabado: sino una práctica. Dicha práctica, a mi gusto, es la práctica de la argumentación frente a cada decisión. Aunque no se trata de cualquier argumentación, sino la analítica. Miller las distingue: "Está el discurso de nosotros y ellos (amigos-enemigos) que intensifica la alienación al ideal y por el contrario el que re envía a cada uno de los miembros a su propia soledad y la relación de esa soledad con el ideal"[2].

Este Consejo ha tenido – a mi gusto - un trabajo decidido en esa argumentación. De hecho, haber discutido epistémicamente – dentro del Consejo y con la Escuela - sobre la autoridad nos dio un marco. No son solo decisiones las que se toman. Sino decisiones argumentadas. Agrego aún, que argumentar sobre nombres propios supone un real siempre muy delicado. En este sentido pienso – y tomo prestado de Silvia Salman esta idea - al presidente como más uno de un cartel que provoca esa práctica de argumentación hacia el interior del Consejo. Pero también es quien debe dar las respuestas argumentadas del consejo al interior de la Escuela y en la AMP y hacia el exterior de la Escuela. Hay una política determinada con la que todos podemos estar de acuerdo, pero en su puesta en marcha, cuando hay que tomar decisiones de táctica y estrategia aparecen las diferencias y ahí es donde se juega esa práctica de la argumentación analítica. Con la que – a mi parecer - no hay que ceder y que por supuesto no asegura nada.

Alguno me dirá que la Teoría de Turín es ya antigua. Que la escuela sujeto debería ser hoy en día la Escuela parlêtre. En todo caso, lo que alerta Miller es el riesgo de tomar al sujeto "formolizado"[3]. Si es la teoría sujeto, a ese sujeto hay que agregarle la libido, la vida, sacarlo de la formolizacion. La Escuela vive en un tiempo y un espacio determinado, como lo aclaraba hace poco Osvaldo Delgado. Esto es lo que – de alguna manera - agrega Miller en su "Doctrina secreta de Lacan sobre la Escuela" en los mismos años que plantea su teoría de Turín. En una escuela hay que "pagar una libra de carne"[4]. Gustavo Stiglitz comparaba hace poco a la Escuela con un Scrum de rugby[5]. Entiendo de su propuesta a una escuela donde se deja esa libra de carne en la cancha.

Pues bien, nuestro tiempo y espacio hoy tiene un hecho trascendental. La casa !!!! Oscar Zack hace muchos años siendo director de la Escuela le propuso a Eric Laurent hacer algo con el dinero que se tenía ahorrado. Allí nace, en germen, una idea que prendió de tal manera que hoy se hace realidad. Un grupo de colegas (Oscar Zack, Ricardo Seldes, Ernesto Sinatra, Mauricio Tarrab, Flory Kruger, Leonardo Gorostiza y Graciela Brodsky) se abocó a la tarea de llevar adelante el emprendimiento con dedicación, libido y tiempo; y porque no con la llamada mala sangre. A tal punto se dedicaron, que el arquitecto – una vez finalizada la obra – decía que nunca le había pasado que quien encarga una obra defendiese tanto los intereses de la misma como en esta ocasión. Decía sorprendido, "la han defendido mas que si fuera su propia casa". Pero, en todo caso, una casa propia no solo es el esfuerzo de lo logrado, sino que se piensa en una escuela que perdure. Creía que es bien Argentino, querer preservar las cosas hacia el futuro en una propiedad. Los colegas Españoles me decían que a ellos les pasa algo semejante. Pues, efectivamente no es solo un deseo de argentinidad.

Ahora bien, el real de las paredes, del muro – como solía decir Lacan – no alcanza para que perdure. Hace falta, que hagamos de esas paredes un lugar donde hacer viva una escuela. Hacer de esa casa un acontecimiento de escuela. Eso también es una práctica de todos los días.

En ese sentido y en este tiempo, Miller nos desafía también, a re definir y vivificar nuestros conceptos a partir de la última enseñanza de Lacan. No solo abordar la última enseñanza, sino la manera en que pensamos cada uno de los conceptos del Lacan Clásico a partir de la ultimísima enseñanza. Lo que Leonardo Gorostiza ha llamado "la inestabilidad conceptual que atraviesa la enseñanza de Lacan"[6]. También nos desafía a bien decir la práctica clínica que llevamos adelante hoy. Todo eso supone un trabajo de Escuela.

La Escuela ha tomado – por un lado - el camino del lazo con el Otro social, del intercambio y las Jornadas novedosas que vamos a empezar a vivir mañana son una muestra mas - entre otras, como la EOL urbana – de ese intento. Pero también tenemos el desafío – además de salir hacia fuera - de reunirnos, los miembros de la escuela, a conversar entre nosotros. Ir hacia un trabajo que provoque y "provenga de nuestra propia acción y de nuestro progreso interno"[7] decía Graciela Musachi hace unos meses. El coloquio reciente y la conversación del pase que acabamos de hacer son una muestra de que este consejo piensa que en este momento también conviene estar un poco adentro de casa, para avanzar en los desafíos que nos propone Miller. Son momentos donde nos reunimos como escuela. Donde está convocada toda la escuela a una actividad en intensión. Así nos lo hicieron saber muchos colegas luego del coloquio. Una manera también de re encontrarnos, de escuchar a otro que no escucho asiduamente, que no escucho últimamente, que quizá hoy piensa diferente respecto de hace un tiempo, que me sorprende con una nueva enunciación, etc. etc. Como dice Hilda Vittar, tratar de sostener un equilibrio "siempre dinámico entre lo uno y lo múltiple"[8]. Hemos charlado en el consejo de avanzar con este tipo de actividades, de hacer una serie a partir del coloquio de La Tercera. Pero el desafío que Miller propone tiene también un horizonte preciso. Se nos viene el Congreso de la AMP, evento central para nuestra vida asociativa. Allí estará en vivo la Escuela Una y tendremos oportunidad de estar con los miembros de otras escuelas y poder conversar en torno de estos mismos temas.

Por su lado, también las secciones de la Escuela son estimuladas para que hagan viva la escuela en su lugar. Insistiremos, desde el Consejo, apoyando y acompañando en esta perspectiva para que en cada sección se apunte también a hacer acontecimiento de escuela. En lo que respecta al pase alguien me decía que tiene vida propia. Que estamos ante una lluvia de AE – como se planteó en el colegio del pase de la AMP – o, si ustedes quieren en una primavera del pase. Sin embargo, no pienso que el pase funcione solo. Pienso que del pase también debemos hacer un acontecimiento de escuela en cada ocasión y que eso no solo depende de los AE o del secretariado del pase y finalmente que eso no está asegurado per se.

Como decía Lacan no alcanza con "servirse inteligentemente de mi vocabulario para que esto tenga el menor efecto sobre lo que es efectivamente la práctica analítica" [9]. No alcanza con hablar en Lacanés. Finalmente, cualquiera aprende un idioma. Otra cosa es la formación del analista, (del analista supuesto como dice María Leonor Solimano.[10]). Allí encuentro nuestro desafío de hacer una práctica analítica de Escuela cada día en esta época que nos lleva la delantera y a la cual nos cuesta entender.

Me resta, antes de concluir, agradecer. Agradecer al consejo la confianza que me ha dado para ocupar este lugar durante este año. Agradecer a Silvia Salman que deja la presidencia con una marca imborrable para mí. Agradecer a Silvia Baudini que deja la dirección en conjunto con el directorio que la acompañó habiendo dado cuenta de lo que es poner esa libra de carne por la Escuela. Agradecer a Patricia Moraga que ha tomado nota en el Consejo, silenciosamente, aunque muchas veces se le veía un globito arriba de la cabeza con lo que tenía por decir en nuestros acalorados debates. También quiero augurar un muy buen trabajo que comienza con un nuevo directorio a cargo de Luis Tudanca.

En fin, no me sienta bien, por razones obvias, decir que espero estar a la altura. Solo digo que he apostado y apuesto desde el lugar que me toca en cada ocasión y espero de mis amigos de infortunio que hagan la apuesta inédita de hacer cada vez, una vez más, acontecimiento de Escuela.

Fabián Naparstek

 

NOTAS

  1. Leserre, A.: "Intranquilidad", El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. pag. 23.
  2. Miller, J.-A.: "Teoría de Turín, acerca del sujeto de la escuela", Intervención en el Congreso científico de la Scuola lacaniana di Psicoanalisi. Extraido de El Psicoanálisis Número 1, Madrid, 2000.
  3. Miller, J.-A.: "El partenaire síntoma". 1997-98, Ed. Paidós, 2008, Buenos Aires, pag. 401.
  4. Miller, J.-A.: "Doctrina secreta de Lacan sobre la Escuela" en El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. pag. 4.
  5. Stiglitz, G.: "Autoridad. Dispositivo pase", en El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. Pag. 19.
  6. Gorostiza, L.: "Lo que aguardar significa", El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. Pag. 40.
  7. Musachi, G.: "Comisión de Garantía", en El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. Pag. 15.
  8. Vittar, H.: "No hay autoridad sin transferencia", en El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. Pag. 34.
  9. Lacan, J.: "Pequeño discurso a los psiquiatras", 1968, inédito.
  10. Solimano, M.L.: "Notas del consejo N. 5", en en El Caldero de la Escuela Nueva serie, Número 24, Publicación de la Escuela de la Orientación Lacaniana, Buenos Aires, 2015. Pag. 8.