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La Escuela
Escuela de la Orientación Lacaniana

En homenaje a Judith Miller
Algunos testimonios de colegas rusos y de otros colegas del Campo freudiano, recibidos y transmitidos por Daniel Roy

La triste noticia del fallecimiento de nuestra gran maestra y ferviente defensora de la causa del análisis lacaniano, la Sra. Judith Miller, ha llegado a Novossibirsk.

Gracias a su inspiración inagotable, el pensamiento lacaniano ha encontrado sus adeptos en la Europa del Este y en Rusia, y solo gracias a ella la enseñanza lacaniana ha conquistado Siberia. El sentimiento de profundo reconocimiento por su consideración permanecerá para siempre en nuestros corazones.

Miembros del grupo de Iniciativa lacaniana, comunidad de psicoanalistas de Novossibirsk

Querido Daniel [Roy], no puedo pensar en nadie que represente mejor para mí a la Sra. Judith Miller que usted. No sé gran cosa, pero sé que la Sra. Miller ha consagrado mucho tiempo a la difusión del psicoanálisis en Rusia. Verdaderamente, gracias mi vida ha cambiado sensiblemente.

Anatoly Weinstein

Sr. Roy, gracias por su mensaje, conmovedor. Me uno, así como a las condolencias dirigidas a los allegados de Judith Miller y por otra parte a todos nosotros, puesto que ella hizo muchas cosas buenas y era muy importante, por su presencia y su deseo, en Rusia. Yo he pensado en ella y pienso en ella, ha dejado algo fuerte en mi vida en el camino de psicoanalista.

Ella era motivadora, sin parecerse a nadie, francamente, un poco "rusa". Una pérdida…

Olga Alexandrova

En 1991, en la revista Círculo de Erevan, Judith Miller escribía: "La historia de las relaciones entre los psicoanalistas lacanianos y médicos psiquiatras y psicólogos armenios comenzó después del temblor de tierra del 7 de diciembre de 1988".

Para poder realizar mi deseo –mi formación en tanto que analista- me hizo falta un encuentro. Para mí, este encuentro fue con Judith Miller.

Conservo hoy en una pared de mi despacho en Montreal el cartel del XI Congreso de la Asociación Mundial de Psicoanálisis en Buenos Aires en 2000, punto de partida de mi formación. Pude viajar para asistir a este Congreso, gracias a la determinación de Judith de sostener el psicoanálisis lacaniano en los países del Este.

Fue en este Congreso donde la conocí en persona. Judith tuvo la idea de organizar un stage para mí en Buenos Aires. Después de un año de formación, le pedí la prolongación del stage para terminar la Sección clínica. Recibí la respuesta de los organizadores del stage: "Normalmente el stage dura un año, pero Judith ha dicho que usted podía continuar". Continué así con mi formación gracias a la escucha fuera de las normas gracias a Judith, que escuchó mi deseo.

Durante los años que viví en Moscú, Judith permaneció sin cesar a mi lado sosteniendo mi recorrido. He aprendido con ella que las cosas del psicoanálisis deben hacerse con rigor más allá de las diferencias culturales.

Continúo hoy mi recorrido, sirviéndome diariamente de libros –los Seminarios de Jacques Lacan y los cursos de J.-A. Miller- que Judith me había regalado para que pudiera avanzar. Me acompañarán hasta el fin.

Ruzanna Hakobyan, Montreal

Nos faltan palabras ante esta noticia inesperada. Incluso sabiendo que el estado de salud de Judith Miller era delicado, nos es difícil concebir que perdemos una figura emblemática que ha sostenido con tanta pasión la causa analítica -pasión de su padre de quien ha tomado el relevo y que ha iluminado diversos lugares del inmenso Campo freudiano, brillando sobre una gran comunidad donde su trabajo delicado, su impulso y su entusiasmo siempre han estado presentes.

Judith Miller ha alentado y ayudado a la constitución de la Diagonal Hispanófona en España. Ha sostenido en el Campo freudiano, la causa de la búsqueda y el estudio del niño y del adolescente en el discurso analítico (CEREDA). Su iniciativa ha tomado numerosas formas y producciones indiscutibles que permanecerán siempre como referencias de un inmenso recorrido pleno de enseñanzas, para todos los que han podido compartir, en un momento dado, una parte del camino de su extraordinaria aventura.

En nombre de los participantes de la Diagonal Hispanófona de la Nueva Red CEREDA, expresamos nuestro reconocimiento y gratitud por la generosidad con la que ella nos ha acompañado y sostenido.

Mariam Martín por la Diagonal Hispanófona de la Nueva Red CEREDA, Madrid

1988 fue el comienzo de un camino que Judith Miller iluminó con la benevolencia serena de los que nos esperan y confían en nosotros. El primer grupo de psicoanálisis de niños ligado a la Red CEREDA –acogido por unas palabras de bienvenida firmada por Robert Lefort- daba sus primeros pasos en Grenoble y se inscribía en un vasto campo: el del psicoanálisis de niños, donde la ética no cede a las imposturas de las supuestas técnicas. En nuestra ciudad, las manifestaciones que reunían a aquéllos para quienes la referencia a Lacan era una brújula eran entonces numerosas, en el ambiente despreocupado de los principiantes seguros de no estar solos.

En 1993, vio la luz la nueva Red CEREDA. Inspirada por la Jornadas sobre los aprendizajes que el grupo de Grenoble organizaba entonces, Judith le dio un nombre: Epitomé.

Reuniones en París durante las Jornadas de la Escuela, y en otras partes desde que eso era posible, alrededor de Judith, acogedora, infatigable, generosa hasta el olvido de ella misma: su apoyo hacía fecundo nuestros proyectos incipientes, su inteligencia convertía en luminosa la más modesta idea, su dedicación a la causa analítica era inquebrantable, igual que su respeto a nuestras menores iniciativas. Clarividente y sutil, sabía hablar la lengua de cada uno y nos enseñaba a ponerla al servicio del psicoanálisis.

La influencia del Instituto del Niño en el mundo descansa sobre el trabajo de aquéllos en los que Judith ha creído, a los que animado y enseñado.

Judith Miller fue una gran señora. Hoy echamos de menos su presencia diáfana, su sonrisa amistosa, su determinación y su fuerza. Su memoria está entrelazada con su obra; nos corresponde honrarlas y continuarlas.

Delia Steinmann

Judith Miller me impactó: aunque no-analista, no dejó de trabajar con Jacques-Alain Miller por el psicoanálisis de orientación lacaniana, con este instrumento del Campo freudiano que ella presidió.

Así es como ha jugado un papel importante en mi itinerario, a través de CEREDA, dividida como estaba entre mi formación de analista resueltamente volcada en la intensión y en mi ejercicio profesional en la institución. Ella sabía darle un lugar al rigor analítico tomando en cuenta al mismo tiempo los desafíos del discurso del amo que ella detectaba, estando particularmente atenta a las dificultades que cada uno encontraba en su práctica en diversos sectores institucionales.

Entre los numerosos recuerdos de sus intervenciones apasionantes, éste: fue mi última participación, para el grupo Nadia, en la reunión de responsables de la NRC (Nueva Red CEREDA). Ella argumentó con el dinamismo y la convicción que le conocíamos para reunir CEREDA-RI3-CIEN en lo que iba a convertirse en el Instituto del Niño. Subrayaba la necesidad de responder sin esperar y de manera más eficaz a los peligros que se perfilaban… algo que no se manifestaba todavía para todo el mundo. ¡La idea me pareció estupenda! Hizo falta tiempo para que el proyecto tuviera éxito, ¡pero qué éxito!

Judith contribuyó, para muchos de nosotros, estoy convencida, a labrar el camino fecundo necesario para el anudamiento delicado entre intensión y extensión indispensable para la existencia del psicoanálisis en el mundo. Por mi parte, yo estoy en deuda con ella.

Michèle Astier

Permítanme unirme al Instituto psicoanalítico del Niño para dirigir mi más sentido pésame. En las jornadas del CEREDA y de las instituciones del RI3 es cuando pude apreciar la amplitud y la profundidad de campo con el que ella ha dejado huella en este espacio.

Fatma Ben Mahmoud

Hay tantas cosas que decir de Judith: su trabajo incansable, sus ideas comprometidas, que me han sorprendido más de una vez (ella había pensado un regalo por el nacimiento de nuestro hijo Gabriel, hace 16 años) la calidad de su intervención cuando había comentado el seminario VII, durante nuestro Seminario teórico de la Antena, el punto de almohadillado que ella ha encarnado en el RI3, la confianza que nos ha dado por el envío a Antena 110 de un gran número de alumnos en prácticas del Campo Freudiano…

Ella permanece en mi corazón como una persona poco común. Su mayor cualidad: es la excepción, ¡ella es única!

Con mi afecto y la simpatía de todo mi equipo de la Antena 110

Bruno de Halleux y el equipo de la Antena 110