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La Escuela
Asamblea y Congresos Ordinarios

XXV Congreso Ordinario de la EOL
 

Palabras de la Presidenta saliente, Silvia Salman
27 de Noviembre de 2015

Discurso Presidente saliente

El montaje de la Escuela
En un año de la vida de la Escuela pasan tantas cosas…¿cómo nombrarlas? ¿Cómo decirlas?

La política
El informe del Consejo y la apertura de esta Asamblea las puso de relieve (la Autoridad analítica, el Coloquio sobre La tercera y la Conversación sobre el Pase por decir las más relevantes).

Lo que ahora quiero agregar es la perspectiva que las anuda: la formación de los analistas que formamos parte de ella.

Formar analistas es la causa primera de la creación de la Escuela de Lacan. Impulsar diferentes dispositivos para asegurarla, es la condición para no perdernos hoy en la nebulosa lacaniana.

Con las propuestas de trabajo de este año, el Consejo se ocupó y se preocupó de generar esas condiciones y en lo que sigue de mantenerlas, ampliando cada vez más los medios para hacer existir el trabajo de Escuela y el discurso analítico que la constituye.

¿Cómo? Haciendo prevalecer lo analítico por sobre lo institucional, el uno por uno por sobre la identificación, la causa por sobre la inercia.

Porque más allá de la singularidad y del recorrido de cada uno, la Escuela es responsable de la formación de sus miembros.

¿Qué es ser miembro de la EOL? y también ¿qué es ser miembro de la AMP?, es una pregunta que conviene reinterrogar, y que concierne al conjunto de nuestra comunidad. A qué nos da derecho, a qué nos obliga. Qué lugares nos habilita, cuáles nos indica.

Son algunos relieves que hacen también a la formación de los analistas en la Escuela y a la transferencia que mantienen con ella. Relieves que dejo señalados y pendientes para el año que aún me queda integrando este Consejo.

La función
En una de nuestras últimas reuniones, influenciada por el Coloquio sobre La tercera, les decía a mis compañeros del Consejo que me sentía en el lugar del objeto a en el nudo borromeo. Ese lugar nodal, del que no debemos olvidar que es la causa del psicoanálisis, que forma parte de cada uno de los registros y que sin embargo no se encuentra en ninguno de ellos, razón por lo cual es tironeado cada vez por alguno de los tres.

Encontrar el equilibrio, tal como se encuentra dibujado en el grafo de Lacan, fue uno de los desafíos mayores a la hora de encarnar la función de Presidente del Consejo. Hacer existir cada vez que fue posible el discurso analítico en el interior del Consejo, encontrar los argumentos políticos pero también analíticos para cada una de las decisiones que había que tomar. Analizar e interpretar variables, funciones y perspectivas. Darse el tiempo para pensar y repensar las marchas y contramarchas de una Escuela que no cesa. Renovar los semblantes sin retroceder ni un milésimo sobre la posición responsable del psicoanalista.

Estos son algunos de los estiramientos y aplanamientos que el nudo que conforma una Escuela flexible, puede experimentar.

La Escuela
Hace un año, cuando asumía esta función que hoy concluye, me referí a la metáfora del tornillo sin fin de la que se sirve Lacan para transmitir la idea que tenía de cómo nuestra Escuela se desarrolla tanto hacia su interior como hacia su exterior, repercutiendo uno sobre el otro para hacer lugar a lo nuevo. El Consejo se sirvió de esa herramienta y alojó sus resultados.

Hoy quiero referirme a otra metáfora de la que se sirve Lacan, para referirme esta vez a la idea de Escuela que me queda después de haber transitado este año y esta función.

Se trata de una figura que utiliza en su Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, para expresar la fórmula del "montaje de la pulsión" y todo lo que ella desencadena en un cuerpo. Se las recuerdo:

"El montaje de la pulsión es algo que se presenta primero como algo sin ton ni son…un collage surrealista…la imagen adecuada sería la de una dínamo enchufada a la toma de gas de la que sale una pluma de pavo real que le hace cosquillas al vientre de una hermosa mujer que está allí presente para siempre en aras de la belleza del asunto".

Una serie de elementos heterogéneos que se ponen en marcha partir de un impulso, es lo más cercano que encuentro para expresar lo que es para mí una experiencia de Escuela.

Por ello quiero agradecer a todos y cada uno de ustedes que en este año han formado parte de este montaje. A la comisión de Ancón que desde hace varios años hicieron posible la realidad de la nueva Sede: M.Tarrab, R.Seldes, G.Brodsky, F.Kruger, E.Sinatra, L.Gorostiza y O.Zack.

Especialmente al Directorio, cada uno de ellos haciendo parte de este collage: P.Álvarez con la economía de la Escuela, M.Chamizo con nuestros libros, M.Morao con los carteles, A.Glaze con todos los divinos detalles, A.Zelaya quien se hizo cargo de esa función cuando fue necesario.

Agradecer muy especialmente también a F.Kruger, G.Grinbaum y L.Tudanca por la programación de las Jornadas que son en sí mismas un montaje, un nuevo montaje que podremos apreciar a partir de mañana.

Y a los miembros del Consejo, F.Naparstek, M.L.Solimano, T.Vittar, L.Gorostiza, G.Stiglitz, O.Delgado y A.Leserre quienes compartieron conmigo cada uno de los vaivenes de este gran montaje, agradecer su confianza y su acompañamiento.

Y finalmente a nuestra querida Directora saliente S.Baudini con quien hemos mantenido un intercambio permanente (desde el Valot hasta la Autoridad analítica), para mantener a la Escuela, ni compulsiva ni fanática (tomando los significantes de las Jornadas en Córdoba y La Plata), pero sí viva y activa.

Brindaremos por ella y por el psicoanálisis que sabe alojar desde hace 25 años, en nuestra nueva Sede el próximo 11de diciembre, en lo que sin duda será el acontecimiento mayor de este año.

Silvia Salman