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La Escuela
Asamblea y Congresos Ordinarios

XXIV Congreso Ordinario de la EOL
 

Palabras del Presidente entrante, Silvia Salman
28 de noviembre de 2014

Cada vez que me toca encarnar un nuevo lugar o una nueva función, y no me refiero solamente al ámbito de la Escuela, sino de la vida en general, surge invariablemente la pregunta de que es ser para mí tal o cual cosa, Hoy entonces me pregunto: ¿Qué será para mí ser Presidente del Consejo de la Escuela?

Repetimos una y otra vez que la experiencia de Escuela se funda alrededor de un vacío que implica no saber que es un analista. Pues bien, me sirvo de esta fórmula que tiene como premisa admitir que no hay un saber previo sobre cómo hacerlo, para encarnar y encarar el año 2015 que me encuentra asumiendo esta función.

Esta pregunta es entonces una cuestión preliminar a todo tratamiento posible del lugar que mis compañeros del Consejo me han delegado y a quienes agradezco enormemente su confianza (A.R. Najles, S. Baudini, F. Kruger, G. Maeso, H. Vittar, M. L. Solimano, L. Salamone y F. Naparstek).

Seguramente dentro de un año tendré más cosas para decirles –eso espero- sobre lo que habrá sido el resultado de este año de trabajo. Así es que hoy he decidido hablarles de algunas cuestiones sobre las cuales han girado los debates en el Consejo en estos dos años, y sobre la perspectiva que me hago de ellas para los próximos.

1- Topologías de Escuela
También podría llamarlo "Bordes de la Escuela" a tono con las Jornadas que tendremos este fin de semana o "La Escuela y sus fronteras" en un marco podríamos decir, más regional. En todo caso cada uno de estos términos pone de relieve lo que quiero resaltar: las proximidades de la EOL.

Por un lado con sus Secciones, si se quiere más hacia lo interior. El Consejo ha estado atento al devenir de cada una de las Secciones y le preocupa especialmente el modo en que cada una de ellas hace existir el psicoanálisis de la orientación lacaniana en su ciudad y los alrededores. Cada una en su singularidad interroga al Consejo acerca de los actos que convienen para orientarlas. En este sentido nos hemos dado una política de acompañar pero también de estar presentes en los acontecimientos que cada una de ellas realizan, efectivamente más próximos…

Por otro lado con la Fapol y la AMP si se quiere más hacia lo exterior, con las que la Escuela mantiene lazos ya establecidos en muchos casos, pero también donde creo hay lazos aun por construir como lo demuestra la creación de la RUA (Red universitaria americana) que hoy ha convocado a numerosos colegas de la EOL para discutir sobre la situación de las Universidades en America Latina.

Por último, la proximidad con la institución de la que la Escuela misma se sostiene. Si la Escuela es fundamentalmente una experiencia, que es en tanto tal la del discurso analítico ¿cómo inventar una institución que contraríe lo menos posible a ese discurso? Un desafío permanente que el Consejo toma a su cargo.

2- Contribución a una doctrina del final del análisis
Una Escuela con 7 AE en ejercicio refleja un interés innegable por el psicoanálisis en intensión y un peso enorme en la comunidad analítica respecto de una doctrina del final del análisis.

A lo largo de este año he participado en numerosos espacios, no solo los convocados por Consejo y Directorio sino también en las llamadas Noches abiertas que algunos colegas proponen a la Escuela, así como en espacios de trabajo en algunas de las Secciones. Y he podido constatar la reiteración de algunos puntos de discusión especialmente referidos a los finales de análisis. Por supuesto que a muchos otros también, pero éste ha retenido en particular mi atención, y es que se me hizo evidente que aún hay una doctrina del final del análisis por construir. Y esto en el seno mismo de la Escuela y de la AMP. Es un tema que se renueva permanentemente en nuestros Congresos impulsado por la orientación de J.-A.Miller que pone de relieve ciertos conceptos que inciden en nuestro modo de practicar el psicoanálisis y también en el modo de decir y de leer lo que hacemos.

Entonces, y es algo a conversar con mis compañeros del Consejo, quiero que podamos crear los medios para mantener una Escuela activa en la elaboración de esta doctrina. A pensar cuales son los mejores recursos para conseguirlo. Imagino un trabajo intenso y colectivo desde los distintos espacios que la Escuela ofrece, y otros por inventar o reinventar como el Seminario del pase, para converger en una elaboración también colectiva de un tema crucial para la política lacaniana.

3- "El tornillo sin fin" o Renovar la Escuela
En contrapartida con lo anterior, pienso que hay mucho por hacer para extender lo que pensamos y lo que hacemos hacia afuera de la Escuela. Las Jornadas anuales es sin duda uno de los lugares primordiales que tenemos para dar a conocer eso que hacemos y para decirlo de modo tal que podamos llegar a un auditorio cada vez más amplio. Sobre este punto tendremos que renovarnos, modernizarnos y animarnos, si puedo decirlo así con las resonancias que ese significante tiene para mí… a salir de un automaton que por cierto funciona pero que nos mantiene creo aún, demasiado hacia adentro de una lengua que no nos permite ampliar los lazos.

Cuando ocurre que acertamos con una determinada política, sea en la admisión o la garantía, o en las Jornadas o las noches de la Escuela, es probable que ese acierto devenga un automatón que si bien permite que las cosas marchen, no es seguro que su implementación reiterada permita obtener mejores resultados.

En todo caso, estoy pensando en el modo en que nuestra Escuela se desarrolla, tanto hacia su interior como hacia su exterior, en una especie de "tornillo sin fin" como dice Lacan cuando se refiere al anudamiento del síntoma y el inconciente, donde lejos de volver al mismo lugar, cada uno repercute en el otro y hace lugar a lo nuevo.

4- Habitar la Escuela
Por último, quiero referirme a uno de los acontecimientos que seguramente será fundamental en el próximo año, se trata de la nueva sede de la EOL.

Esta previsto para el mes de marzo la finalización de la obra que nos permitirá habitar este nuevo espacio para la Escuela. Es un hecho, la semana pasada algunos miembros del Consejo la recorrimos. Les puedo asegurar que es preciosa: el auditorio para 120 personas, las aulas de las que podrán disponer los miembros que imparten sus enseñanzas como así también el Icdeba, los consultorios de Pausa, la biblioteca, la cocina por supuesto para las "previas", en fin un lugar muy deseado del que habrá que apropiarse.

Los que conocen mi casa saben de mi gusto por lo desigual, por lo variado y lo diverso. En un mismo espacio pueden convivir muy bien lo antiguo, con lo moderno, lo oriental con lo retro y a pesar de todo, eso combina, de un modo singular por cierto, tanto como los "dispersos descabalados" que Lacan propuso anudar en sus diferencias.

Por ello queridos colegas, están todos invitados a amueblarla, cada quien con su cuerpo, al que como bien dice Lacan se lo tiene como se tiene un mueble. A inscribir allí sus marcas y sus gustos, sus deseos y propuestas para hacer existir la experiencia de Escuela, para encarnarla y habitarla manteniendo el conjunto siempre abierto de los analistas que formamos parte de ella.

Es una apuesta de este Consejo!