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La Escuela
Asamblea y Congresos Ordinarios

XXII Congreso Ordinario de la EOL
 

Palabras de Adriana Testa con motivo de su cierre como Presidente saliente de la EOL, 2011-1012

Al término de una función fugaz como es ésta, la de ser presidente del Consejo de la EOL y por tanto de la Escuela que éste representa, puedo decirles que esta palabra que se me anticipó en un inicio, fugaz, interpretó la intensidad de la experiencia por venir. Y fue así un año intenso, productivo y acompañado por la sensación de sentirme muy a gusto.

Debo decirles también que más de una vez, cuando pensé en este discurso se me impuso, en primer lugar, la referencia a mi propia experiencia. Sin embargo, ¿no debería empezar por la Escuela, por el estado de cosas en la Escuela?

He ahí la prueba puesta en juego. Me resultó notable advertir de a poco, en algún traspié, ya no importa cuál, esa puesta a prueba que siempre está en juego: cómo uno responde al Otro y los otros que son la Escuela. En otras palabras qué consistencia (por el lado del ideal o de la falta) le da uno a ese Otro, un lugar de inscripción que pasa (como el hilo que enhebra) por la vida de uno y por el que gira la vida de uno. Con otros, ligados por una causa que no es común ni hace a la común unión. Sin embargo, nos referimos a la Escuela como la comunidad analítica. Más de una vez evito la palabra por otra más próxima a la lógica, un conjunto, o a la metáfora del campo magnético, una composición de fuerzas. Sí, sí, pero somos también eso que el lenguaje común designa como "comunidad". Somos soporte de ese oxímoron (una comunidad que no tiene una común unidad) así como de ese otro oxímoron que es la relación Escuela/Institución.

Precisamente por esa paradoja, dos son las preguntas que conviene mantener abiertas: ¿Qué tipo de comunidad es la Escuela? ¿Qué comunidad conforma una Escuela que intenta mantener el filo de la brecha que abrió Lacan en su retorno al sentido de la obra de Freud? Y otra a la que ésta abre paso y que está en el centro de nuestra Escuela, más o menos velada, pero siempre crucial: ¿qué es un analista?

Al cabo del primer año de nuestra tercera década, ya la estamos transitando, debo decirles que esa primera pregunta sobre qué clase de comunidad somos vuelve a quedar abierta efectivamente el año pasado, cuando decidimos hacer de los 20 años de la EOL, un hito para repasar nuestra historia volviendo sobre el acto de fundación. Es la pregunta con la que Mauricio Tarrab concluyó la segunda reunión de los nuevos miembros de la EOL que ingresaron en los años 2011 y 2012. Luis Tudanca, más de una vez, me dijo con una intranquila ironía –para tranquilizarme, por supuesto- es la "burbuja que elegimos para vivir". Así él definía el psicoanálisis, pero vale como respuesta a esta pregunta porque para los que estamos aquí "el psicoanálisis" no es sin la Escuela. Una burbuja no es, claro está, la madriguera del topo de Kafka… (topo o el animal carnívoro que sea) sobre la que Graciela Musachi habló con un mordaz entusiasmo en una clase en el Centro del Descartes, hace ya un tiempo. Una deslumbrante construcción subterránea con paredes de tierra fortificadas y extrañas conexiones al exterior que el animal perfeccionó desde su exilio en el exterior… una irrisoria y angustiosa topología que sólo un espíritu ubicuo como el de Kafka pudo crear, autor también de Odradek, el carrete de hilo plano con forma de estrella que rueda: con domicilio desconocido. No puedo dejar de hacer referencia a ese hallazgo de Germán García, con el que ha nombrado un joven diario literario que anda por allí, al lado nuestro.

Vuelvo a nuestro artificio, que no es como el Odradek de Kafka, puesto que tiene domicilio y en poco tiempo más lo mudará a una nueva casa, en plena construcción, porque quiero hacer una mención rápida sobre la política que este Consejo siguió durante este año en un arco de actividades que fue desde las reuniones con los nuevos miembros a las enseñanzas de los AEs y la inclusión de una reunión dedicada en particular a la cuestión de la Garantía, cifrada en la nominación de los AME de la Escuela.

Los nuevos miembros de la EOL. Recién hice referencia a la segunda reunión. Fueron dos. La primera reunión fue convocada para conversar temas de Escuela, alrededor de los planteos de Jacques-Alain Miller en El banquete de los analistas, La teoría de Turin acerca del sujeto de la Escuela, entre otros. Discutimos cómo convocarla retomando ideas gestadas en el año anterior. El 27 de agosto realizamos esa primera reunión: los nuevos miembros con el Consejo de la EOL en pleno. Asistieron casi todos, son 38. Fue sorprendente el entusiasmo con el que cada uno de ellos respondió a ese llamado, dispuestos a hablar sobre cómo llegaron a la Escuela, por dónde pasó ese encuentro, bajo qué rasgos, en relación a qué temas. Para la convocatoria a la segunda reunión seleccionamos cinco temas de los planteados en la primera, y propusimos un trabajo organizado para la ocasión, al modo de carteles, 4+1, o el número que fuere, procurando cruzarse en el trabajo a seguir con colegas con quienes no hubieran trabajado aun. Nos volvimos a reunir el 29 de octubre. Nuevamente la concurrencia fue casi total. Hacia el final de esa reunión, decantó la pregunta a la que ya hice referencia.

La formación en psiquiatría, la formación analítica, la universidad, la época, la relación Escuela/Institución fueron tratados desde un claro interés por ese otro gran tema común a los otros. Por esa razón, propusimos la lectura de una intervención de Jacques-Alain Miller en 1996 sobre "Las nueve facetas de la comunidad analítica", publicada en el N° 2 de la revista Más-Uno y en Conferencias porteñas. ¿Cómica, lógica, trágica, dionisíaca, cínica, epistémica? Son algunos de los adjetivos que la pueden calificar.

Este movimiento inédito en la EOL, a sus 20 años de existencia, seguirá su curso el próximo año. Abre un horizonte de nuevas perspectivas y encausa la formación y la participación en la Escuela alrededor de temas que cada uno eligió en función de lecturas, elaboraciones, escritos, previos a este encuentro. Algunos polémicos, otros complejos. Son buenos indicios de un trabajo a futuro. La diversidad fue muy amplia, superó en mucho los cinco temas iniciales de la convocatoria.

Por un lado los "recién venidos", en la reunión que bridamos por su entrada en la EOL, los saludé con unas palabras, siempre inciertas, de Macedonio Fernández, quien juega con el tiempo de "recién": siempre un "recién", aun menos que llegar. Llegar –dice- "es demasiado positivo".

Por otro, las enseñanzas del Pase, en un año donde aun hoy hay cinco AE en ejercicio. Discutimos en el Consejo nuestra función en relación a esas enseñanzas de la Escuela. Acordamos en promoverlas, es decir, alentar la realización de un programa de enseñanzas de los AE, cuya organización quede a cargo de los propios AE, por ejemplo. Los resultados estuvieron a la vista. Esta año contamos con el primer testimonio de una nueva AE, Graciela Brodsky, y dos reuniones consecutivas a cargo de los AE: Leonardo Gorostiza y Silvia Salman / Luis Tudanca y Gustavo Stiglitz, donde siempre se hacen oír los nutridos comentarios de Eric Laurent.

Entre esas reuniones, intercalamos otra: la de la Garantía. Con Daniel Millas, quien tiene a su cargo la animación de esta Comisión, acordamos alentar especialmente la realización de una actividad en la que sus miembros expusieran el trabajo que vienen realizando sobre el tema. Finalmente, después de muchos años fue expuesto un laborioso trabajo, al modo de un cartel, sobre esa cifra irónica que es la Garantía para la Escuela. Hubo debate sobre el dispositivo de nominación de los AME que no es el de los AE. Parece evidente, pero hoy no lo es tanto en el derrotero mismo del trabajo de selección. ¿Qué garantiza la Escuela?, ¿qué garantiza un AME? son algunas de las cuestiones sobre las que giró la conversación. Cito a Leonardo Gorostiza quien interpretó el estado de cosas como instante de ver. Confío en que cierto aire de empuje ha relanzado, en particular, este trabajo.

Los Coloquios-Seminarios de la Orientación Lacaniana en la ciudad de La Plata. También fueron dos y fueron el resultado del trabajo de un conjunto considerable de colegas de Buenos Aires y La Plata. Enrique Acuña, José Matusevich, Eduardo Suárez, Mauricio Tarrab y quien les habla conformamos la Comisión asesora que con el aval del Consejo y del Presidente de la AMP, impulsó la realización de estos Coloquios Seminarios que convocaron 350 asistentes la primera vez, y 380, la segunda. La organización estuvo a cargo de colegas de las tres instituciones psicoanalíticas de la orientación lacaniana de la ciudad de La Plata, que ya han transitado con cambios y transformaciones una historia de 20 años. También formaron parte de la organización un gran número de colegas que mantienen una relación estrecha con la EOL y no están en ninguna de esas instituciones Hemos publicado el primer Coloquio-Seminario sobre "La experiencia analítica: entradas y salidas", cuyo seminario estuvo a cargo de Mauricio Tarrab. Lo mismo haremos con el siguiente Coloquio-Seminario sobre "La clínica lacaniana", cuyo seminario fue dictado por Graciela Brodsky. Estamos en un movimiento también inédito, que aun avanza al costado de la EOL. Como lo escribí en el prólogo del libro editado: unos pocos, seguidos por unos cuantos invitados y muchos otros interesados en el programa propuesto, decidimos dar inicio a un movimiento que sigue el impulso de un vector que lo antecede: la historia del psicoanálisis en una ciudad que desde hace una veintena de años promueve la orientación lacaniana. La fuerza de ese vector fue sostenida durante todos esos años por psicoanalistas de fuera de la ciudad que han dejado sus marcas, asegurando a través de fuertes transferencias, esa orientación y su transmisión.

Unas palabras sobre dos temas que golpean nuestras puertas: las leyes de Salud Mental y Autismo. En particular, por estos días, el tratamiento de la Ley de autismo se ha complicado, con avances y retrocesos en relación a nuestra perspectiva clínica, de modos muy diversos según el lugar (nacional o provincial). Son varios los colegas que siguen la situación día tras día. El Consejo ha propiciado una política en la que sean cada uno de ellos, como miembros de la EOL, los que lleven adelante las acciones que consideren necesarias en consulta permanente con este Consejo y también, según el alcance de la situación, con el Presidente de la AMP, sin implicar de modo directo a nuestras instituciones, pero no sin descontar su peso cuando así lo consideremos necesario.

Concluyo con una mención especial sobre el acontecimiento que fue este un año, para nuestra Escuela, la realización del VIII Congreso de la AMP a cargo de la destacada presidencia de Flory Kruger y en el que contamos con la presencia de Jacques-Alain Miller, Eric Laurent y Judith Miller, y un número magnífico de participantes y asistentes. El alcance del Congreso estuvo a nuestra vista, sus efectos en nuestro medio han sido muchos y aun resuenan, muchos otros ya forman parte de las expectativas puestas en la realización del próximo Congreso en París 2014, en una nueva serie temática que se inició en Buenos Aires: del orden simbólico en el siglo XXI al "gran desorden de lo real en nuestro siglo". Más próximo, en plena preparación a cargo de Ricardo Seldes y Patricio Álvarez, está el ENAPOL, a fines del 2013, referido a uno los efectos más cruciales de ese desorden de la real, el título lo indica bien: "El cuerpo que habla. La crisis de las normas y la agitación de lo real".

Quedan en el tintero, sin nombrar, muchas cosas de las hechas y de las que hay por hacer. Prefiero que sea así.

Agradezco la confianza con la que me acompañaron mis compañeros del Consejo, cada uno con su estilo. A cada uno de ellos, gracias. Este Consejo hoy mismo permuta y cambia su conformación según las modificaciones estatutarias que introdujimos el año pasado. Me sigue en la presidencia, con la fuerza que la caracteriza, Flory Kruger. En un clima de debate y discusión permanente, fue elegida por unanimidad mediante voto secreto. Esto marca una escansión: es la primera vez que un Presidente de la EOL es elegido por votación. También por esas modificaciones, ésta es la primera Asamblea General que realizaremos cada año de este modo, sin representación por delegados.

Estoy muy agradecida a la Escuela por haberme brindado la oportunidad de pasar por esta función que ya nombré en su momento como inesperada y que hoy concluyó con la satisfacción de una misión cumplida.